En su ley

En su ley

(Saúl Gherscovici) Mario Das Neves murió ayer en su ley, luchando, detentando el poder hasta el final y afrontando desde hace años una enfermedad que , a cualquiera le hubiera ganado o cansado antes pero que, con el gobernador, tuvo que esforzarse.

En los últimos tiempos, mientras las operaciones palaciegas arreciaban, para un lado y otro, Das Neves se mantuvo firme en su decisión de luchar hasta el final y ese, más allá de las diferencias políticas y hasta de conducción o formas que pudieron hacérsele, es el ejemplo que deja.

En estos momentos, donde todos hacen loas, incluso los que hasta hace pocas horas operaban deleznablemente desde las sombras y redes sociales, hay que decir un par de cosas, tanto a favor como en tono crítico a Das Neves, el  dirigente político más influyente de la historia política del Chubut.

La tenacidad, la convicción y sobre todo la decisión son los puntos fuertes de este  hombre que, de la nada y a esfuerzo propio y continuo, ocupó tres veces la gobernación y fue electo, también en tres ocasiones, como diputado nacional en representación del pueblo chubutense.

Su frontalidad, que también para algunos puede verse como un dato positivo,  a veces lo hacía cometer errores porque, como todo conductor personalista,  podía nublarlo o ver enemigos donde solo había voces disidentes.

La construcción personalista es también un punto negativo pero, a fuerza de ser sinceros los “animales políticos”, los que avanzan pese a todo, parece que solo pueden hacerlo así, dejando en el camino a voces disidentes que se transforman en enemigos y hasta cometiendo algunas “traiciones políticas” y otros excesos de poder, como no atender algunos reclamos gremiales que eran justos o renegociar de manera anticipada, y sin algunas protecciones necesarias, los contratos petroleros.

Los números, por otro lado hablan por sí solos de este hombre que nació en Avellaneda el 27 de abril de 1951 y llegó a Trelew con su familia siendo muy pequeño, para quedarse toda la vida, salvo para esporádicamente estudiar –sin terminar- la carrera de abogacía.

Luego de buscar en vano en 1991, en buena elección pero con derrota en segunda vuelta, la intendencia de Trelew, Das Neves decidió ganar el peronismo para las nuevas generaciones y así emprendió la pelea contra lo que, en aquel entonces, aparecía como una estructura intocable

En 1995, Das Neves fue electo por primera vez como diputado nacional, cargo para el que fue reelecto en 1999. En el 2001, en el medio de la crisis institucional y social de la Argentina de los últimos tiempos, el entonces presidente provisorio Adolfo Rodriguez Saá lo convocó para hacerse cargo de la Aduana.

A diferencia de otros legisladores convocados para situaciones como estas, Das Neves renunció a la banca para ponerse al frente de la Aduana, donde permaneció hasta el 2003, cuando luego de ser ratificado por Eduardo Duhalde, fue desplazado por el presidente electo Néstor Kirchner.

En el 2003 ganó con el 45.6% de los votos la gobernación al radical José Luis Lizurume,  que buscaba la reelección y la continuidad del radicalismo en el poder, que ocupaba desde 1991. La reelección la ganó con contundencia en el 2007, con el 74.3% de los votos, siendo el chubutense más votado de toda la historia de la provincia.

En el medio del segundo mandato, Das Neves ganó espacio en la  política nacional, donde distanciado por completo del kirchnerismo, fue convocado por dirigentes como Sergio Massa, o Eduardo Duhalde, a quien acompañó en la vicepresidencia de la Nación en 2011.

En ese 2011, cuando dejaba la gobernación por la prohibición constitucional de buscar un tercer mandato de manera consecutiva, eligió a Martín Buzzi como su candidato. El entonces intendente de Comodoro Rivadavia se impuso de manera ajustada sobre Norberto Yauhar, que contó con un fuerte apoyo del gobierno nacional. Por esa razón, y más allá de que luego Buzzi se reorientó al Kirchnerismo, muchos sostienen que -en el plano del triunfo electoral-  ese mandato puede ser considerado como el tercero ya que,  sin su apoyo,  el ganador hubiera sido Yauhar, su ex ministro Coordinador de Gabinete y no quien era su “delfín”.

Das Neves, sostuvo esa candidatura de Buzzi, desde su nuevo espacio político: Chubut Somos Todos, ya que decidió abrirse del peronismo, por sus conocidas diferencias con el kirchnerismo.

Por lo que se consideró una grave traición política, pese a que había dicho que se retiraba de la actividad política, al menos hasta el 2015, Das Neves decidió, ya enfermo, buscar un tercer mandato como diputado nacional, en el 2013, que también gana con contundencia, y que dejó dos años después en manos de Sixto Bermejo, para buscar en el 2015 su tercer mandato.

La victoria, también con un escenario nacional absolutamente desfavorable y con una campaña provincial con bastante suciedad, por su enfermedad, fue para Mario Das Neves, quien personal y políticamente se dio el gusto de ganarle a Buzzi.

El 31 de octubre a las 18.10, su corazón y cuerpo dijo hasta acá llegamos y Das Neves, ese gobernador con el que era habitual discutir, incluso a los gritos bajando la escalera del Lucania Palazo Hotel y luego reencontrarse en otra nota como si nada, se transformó definitivamente, con sus aciertos, sus errores y ese fuerte carácter  en historia.

Ese animal político, como todos acertadamente coincidieron en definirlo, vivió y murió en su ley, sin dar ni pedir treguas, como lo entendió su familia, a quien por estas líneas transmito abrazo, pésame y mis respetos.

 

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