Cuando estaban los votos para terminar con el adelantamiento electoral, una amenaza de bomba hizo suspender la sesión de la Legislatura

Cuando estaban los votos para terminar con el adelantamiento electoral, una amenaza de bomba hizo suspender la sesión de la Legislatura

 

En un ambiente caldeado, confuso y con mucho nerviosismo, el vicepresidente de la Cámara, José Grazzini, tuvo que suspender hoy la sesión de la Legislatura y ordenar el desalojo. Fue luego de una amenaza de bomba, que se conoció después de que se oficializara la intención de la oposición de avanzar en el levantamiento de los vetos que el gobernador Mariano Arcioni aplicó a las leyes que habían desestimado el adelantamiento electoral.

 

Por una amenaza de bomba, que provino de un teléfono que ya estaría identificado, la Legislatura tuvo que suspender hoy la sesión, que había comenzado escasos minutos atrás y con un fuerte clima de protesta de trabajadores de la pesca.

La presencia de los trabajadores, que acudieron en protesta por la posible aprobación de 4 permisos de pesca para empresas de Rawson, motivó inicialmente que se colocase una fuerte custodia policial y se montara un vallado, que solo permitió que ingresen al recinto, además de diputados y trabajadores, algunos manifestantes que acompañaban la entrega de las autorizaciones.

Apenas iniciada la sesión, desde el Frente para la Victoria, Blas Meza Evans solicitó el tratamiento de los vetos que el gobernador Mariano Arcioni aplicó a la modificación de la ley de partidos políticos, que establecía que las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias se realicen en la misma fecha que las nacionales, y a la normativa por la que la mayoría de la Legislatura frenó el adelantamiento electoral.

En las bancas, además de toda la oposición, estaban sentados los diputados de Convergencia, Alfredo Di Filipo y Sergio Brúscoli, que habrían comprometido su apoyo al levantamiento del veto.

Fue en ese momento en que un llamado telefónico de amenaza de bomba, que se registró en el 101, generó mucha preocupación y puso en marcha un desalojo, que se hizo luego de que el titular de la Cámara, José Grazzini, protestase por la ausencia de un protocolo particular sobre casos como este.

“Lamentablemente no hay un protocolo. No está el jefe del operativo. Nadie tiene en claro por dónde hay que sacar a la gente. Por lo tanto se suspende la sesión, ya que tenemos que desalojar, y deben salir todos los empleados y por supuesto los diputados”, señaló molesto a la prensa legislativa.

Grazzini aseguró que desde los investigadores “ya tienen identificado el número telefónico desde el que se hizo la llamada”, y pensó que, ya con eso, la sesión podría retomarse luego de la revisión del edificio por personal especializado en explosivos.

La reunión legislativa no se retomó pero si hubo quejas desde el PJ. Varios diputados, entre ellos el presidente de la bancada, Javier Touriñan, aseguraron que la suspensión “escondía un interés oculto” y hasta denunció que se había “liberado la zona” para llevar adelante distinto tipo de acciones para impedir la realización de la sesión.

Dejar comentario